La Hermandad de Escardiel es una de las hermandades de culto católico de la localidad sevillana de Castilblanco de los Arroyos, en la comunidad autónoma de Andalucía (España).

Su denominación completa y oficial es Antigua, Real, Imperial, Pontificia, Ilustre y Fervorosa Hermandad de Ntra. Sra. Santa María de Escardiel de Castilblanco de los Arroyos. 

La imagen titular de la Hermandad, la, Virgen de Escardiel es una advocación mariana que se venera en la denominada Ermita de Escardiel, ubicada a 5 kilómetros de la localidad de Castilblanco  Una pequeña talla en cuyo honor se celebra cada año, durante el mes de septiembre, la Romería de Nuestra Señora de Escardiel.

Se desconoce el origen de esta histórica peregrinación, aunque todo hace pensar que se trata de una de las tradiciones más antiguas de la provincia de Sevilla.[cita requerida]

Al parecer, será en 1544 cuando se localiza la primera documentación histórica sobre la Cofradía de la Virgen, y a partir de entonces se puede hablar con seguridad sobre la celebración de una Romería en honor a la Virgen de Escardiel, aunque se pueda fechar en fechas anteriores.

Durante estos primeros años en los que aparece documentación escrita sobre la peregrinación a la Ermita de la Virgen la romería se realizaba el día 14 de agosto, víspera de la festividad de la Asunción Gloriosa de Santa María a los Cielos. En este día, la Cofradía de la Virgen, presidida por su estandarte con ” La Sancta Pintura de Santa María Descardiel “, partía de la villa de Castilblanco, acompañado con las caballerizas que la propia Cofradía ponía a disposición del cabildo eclesiástico de la Villa. En la noche de este día, y tras llegar los peregrinos a la Ermita, se realizaba la que entonces se llamaba “velada” en el santuario, con bailes y fuegos artificiales. Al día siguiente, se celebraba la función en honor de la Virgen, seguida de la procesión por los alrededores de la Ermita, que a partir del año 1675 haría la Virgen en las andas que para tal fin tallara el insigne escultor utrerano Francisco Antonio Gijón, como consta en la documentación existente en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla.

Posteriormente, y reunida la Hermandad en los porches del Santuario, se procedía a la Elección del mayordomo y los priostes para el siguiente año. Una vez realizada, se celebraba un almuerzo para el pueblo. Una vez concluido, se regresaba a la Villa en procesión con el estandarte.

Esta forma de celebrar la fiesta de la Virgen, se conservó durante varios siglos, siendo destacable que en el año 1752, y tras un pleito de más de dos años mantenido entre el Cabildo de la Villa y la Cofradía de la Virgen, se decidió en resolución amistosa que a cambio del valor del fruto de bellota que producían las encinas del Chaparral de la Virgen, el Real Consejo de Castilla, bajo el reinado de Fernando VI contribuiría a la celebración de la Romería de la Virgen de Escardiel con la cantidad de 150 reales de vellón “por ser devoción de la Villa de Castilblanco” como se expresa en el Acta Capitular del Cabildo de Castilblanco en octubre de dicho año 1752. Estas cantidades se percibieron por la Hermandad hasta la invasión napoleónica, retomándose después con Fernando VII, pero durante años esporádicos; de entonces la Hermandad de la Virgen de Escardiel recibe el título de Real, por reglamento y decisión del Real Consejo de Castilla en 1.752.

Durante el siglo XIX y a causa de la Desamortización de los bienes eclesiásticos, la Romería de la Virgen de Escardiel sufriría una profunda transformación. Al desposeer a la Hermandad del chaparral de la Virgen y perder esta su fuente de ingreso más importantes, se decidió que la fiesta en lugar de celebrase en el Santuario se celebraría en la Villa. De esta forma, y a partir de 1879, el 14 de agosto de procedería al traslado de la Virgen a la huerta del Puente, donde se celebraría la antigua velada de la Virgen. Al día siguiente, y recorriendo las calles del Pueblo, era llevada a la Iglesia Parroquial, donde se celebraba función religiosa y procesión de la Virgen. En la Parroquia permanecería hasta el segundo domingo de septiembre, día en que montada en carretas de bueyes, era trasladada la Virgen de nuevo a su histórico Santuario.

A mediados del presente siglo, estando el santuario de la Virgen arruinado y sus posibilidades económicas escasas, un grupo de jóvenes de la localidad se dedicaron a la refundación de la Hermandad de la Virgen de Escardiel. Tras unos años en que se mantuvo la tradición decimonónica de la Romería, en el año 1972 se decidió retomar la antiquísima Romería, si bien conservando la venida de la Virgen al pueblo cada cinco años.